felipe leon

lunes, junio 12, 2006

Crean energía con baterías y orina

Científicos de Singapur crearon una batería que genera electricidad a partir de la orina y podría usarse en equipos para detectar ciertas enfermedades, como la diabetes, señala la revista Micromechanics and Microengineering, publicada el pasado 16 de agosto.
Desde hace varios años la ciencia médica ha tratado de crear “biochips” de bajo costo de fabricación para detectar enfermedades y suministrar resultados instantáneos, pero hasta ahora había sido imposible resolver la necesidad de una fuente de energía barata y pequeña. Sin embargo, Ki Bang Lee y otros científicos del Instituto de Bioingeniería y Nanotecnología de Singapur anunciaron que desarrollaron una batería de papel pequeña, fácil de fabricar y que utiliza como fuente de energía la misma orina que es objeto de su análisis.
Además de revelar la presencia de la diabetes, el examen de la orina se usa para determinar una serie de enfermedades e infecciones, así como las funciones renales y hepáticas, y el embarazo.
« El objetivo es desarrollar biochips que sean desechables y del tamaño de una tarjeta de crédito. La batería podría ser integrada a esos aparatos y recibiría electricidad en su contacto con bíofluidos, como la orina », dijo Lee. El científico señaló que su batería generó un voltaje de 1.5 vatios con 0.2 mililitros de orina.

Diseñan dispositivo de plástico que purifica el agua

Una compañía europea encabezada por el danés Torben Vestergaard Frandsen, ha diseñado y construido una especie de pitillo bautizado con el nombre de “LifeStraw”, que asegura permite tomar agua de cualquier fuente natural, ya que remueve las bacterias del líquido a medida que éste pasa por el dispositivo.
El LifeStraw es de plástico, presenta forma de flauta y tiene una serie de filtros y cámaras impregnadas con yodo en su interior. Esta sustancia química es la responsable de combatir instantáneamente a las bacterias.
« Sólo hay que aspirar el agua unas cuantas veces, para que el líquido vaya pasando despacio por todos los filtros », explicó a la BBC Alan Mortensen, director de negocios.
El pitillo o pajita está diseñado para eliminar bacterias letales, mediante un filtro desinfectante y una dosis de carbono activo que remueve los parásitos y mejora el sabor del líquido. El dispositivo, que se fabrica en China y cuesta USD 3,50 (EUR 2,72) por unidad, puede purificar eficientemente hasta 700 litros de agua, y dura entre seis meses y un año.
Sin embargo, un vocero de la organización no gubernamental WaterAid, que trabaja en la provisión de agua potable y sanidad en 17 países en desarrollo, se mostró cauteloso ante la eficacia de este producto. Paul Hetherington, portavoz de la entidad, declaró que LifeStraw es “una muy buena idea”, pero no necesariamente va a cumplir su propósito. Es caro, y no es una solución eficiente, dijo. « A USD 3,50, el dispositivo parece barato para usted o para mí, pero en muchos países pobres la gente gana menos de un dólar al día, y con eso tienen que alimentar a sus familias », expresó Hetherington.
Además, según el especialista, el pitillo purificador no logrará eliminar uno de los principales problemas en el abastecimiento de agua: las largas distancias, de hasta 20 kilómetros, que la gente tiene que recorrer para llegar hasta una fuente de aprovisionamiento.